La generación del Siglo XXI demanda nuevas tareas y roles a quienes ejercemos el rol de paternidad.

Los chicos del siglo XXI tienen demandas e ideas distintas al rol que los padres deben ejercer en la actualidad, pues lo que para nosotros era suficiente y nos trajo a donde estamos, para ellos ha evolucionado. Reflexionemos en el reto que esto nos significa como guías para ellos y regalémosles gestos que nos acerquen a lo que requieren.

X

Hace unos años, cuando mi hijo mayor entraba en su adolescencia, tuvimos una fuerte discusión en la que él me levantó la voz. Yo lo increpé y aumentando el volumen le dije “¿cómo te atreves a levantarme la voz, acaso no sabes quién soy yo?” Me miró y respondió: “no sé quién soy yo y quieres que sepa quién eres tú”.

Después de esa respuesta, se me olvidó la razón de la discusión y derivamos la conversación hacia la búsqueda de identidad en la adolescencia, recuerda Hugo Martínez, profesor y director pedagógico en Colegium, empresa especializada en el desarrollo e implementación de sistemas de gestión escolar a través de innovación y tecnología.

La generación del Siglo XXI demanda nuevas tareas y roles a quienes ejercemos el rol de paternidad. Nuestros hijos tienen mayor conciencia del valor de la libertad, mejores posibilidades y oportunidades de expresión, junto con mayores demandas afectivas y de acompañamiento hacia sus adultos referentes.

Viven intensamente desde temprana edad y requieren mayor compañía y presencia de sus padres. También saben con cierta certeza que los padres no somos perfectos y que solemos equivocarnos. Lo que no significa que nuestros hijos e hijas no nos demanden honestidad y consistencia al máximo.

Por otra parte, las relaciones de autoridad ya no pueden sostenerse en medidas disciplinarias o punitivas. Nuestros hijos tienden a conferirnos liderazgo en sus vidas sobre la base de la confiabilidad que generen nuestros actos y presencia en su cotidianidad. Hay madres y padres que viven con sus hijos y padres que no.
Hay parejas en las que se encuentran hijos que provienen de relaciones previas y, en las que se desarrollan diversos roles en la paternidad. Hay abuelos, tíos y hermanos mayores que asumen roles de padre, como también madres que deben asumir un doble rol. Hay padres presentes y hay padres ausentes. Indistintamente de la evolución y diversificación de este rol, todos necesitamos y seguiremos necesitando un referente paterno.
 
Por eso, es importante celebrar y darle un sentido especial al día del niño buscando gestos que nos acerquen y nos permitan reflexionar en conjunto sobre los desafíos de ser niñas y niños en el siglo XXI. Ese es, sin duda, un buen y significativo regalo.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here