Estudiar Derecho significa estudiar una de las profesiones más antiguas de la historia. Por su tradición, contempla conocimientos multidisciplinarios en las áreas de sociología, economía, leyes, filosofía e historia, enfocándose en el conocimiento de las normativas de cada nación y sociedad.

¿Qué hace un licenciado en Derecho?

Desde luego, existen diversas ramas del Derecho que el abogado puede ejercer como especialidad. Por ejemplo, trabajar como abogados de oficio o litigantes, consultores, jueces, magistrados o incluso como docentes, en el área de la educación.

X

Sin embargo, en esencia el también llamado abogado es un profesional dedicado al asesoramiento legal de clientes o empresas. De este modo, debe responder al cliente y sus intereses, colaborando a su vez con la búsqueda del bienestar social.

En otras palabras, los abogados poseen un gran conocimiento de las leyes y, en función a ellas, trabajan informando a sus clientes sobre sus derechos y obligaciones en diferentes situaciones legales y procedimientos cívicos o judiciales, garantizándoles en el proceso una óptima defensa y asesoramiento.

Habilidades necesarias

Además del interés por estudiar Derecho, que implica tener cierta inclinación hacia las leyes y la justicia, es necesario contar con ciertas habilidades para desempeñarse exitosamente dentro de la profesión.

Si te sientes identificado con esta carrera universitaria y te gustaría saber qué necesitas para estudiarla, aquí te decimos algunas habilidades necesarias que serán de gran ayuda para que curses esta licenciatura con éxito.

Perfil analítico

Esta cualidad es necesaria para prever la dirección en que se inclinarán los asuntos o el caso que tengas bajo tu responsabilidad. Es decir, te permitirá crear una o más estrategias que contemplen diversos escenarios.

Capacidad de lidiar con la incertidumbre

Habrá casos en los que dudarás sobre cómo proceder por la falta de conocimiento sobre algún hecho; sin embargo, tendrás que ser capaz de tomar decisiones a pesar de ello.

Capacidad para negociar con eficacia

Negociar es una palabra que quizá te remita a una situación de compra y venta, pero en este caso se refiere a poder pactar acuerdos que beneficien al cliente, evitando que afecten en situaciones futuras.

También deben acordar sanciones, regalías, días de trabajo, recargos, primas, duración de la prestación de un servicio, vigencia de los contratos, entre otros factores que al final se establecen en los documentos jurídicos.

Facilidad para la expresión oral

Si disfrutas de hablar en público y sabes expresarte con formalidad y cercanía, seguramente ya cuentas con esta habilidad. Si no es así, no te preocupes, puedes tomar ciertos cursos, como el de oratoria que te ayudarán a adquirir esta habilidad a través de técnicas.

Pasión por el debate

Dado que la actividad principal del abogado es defender un punto de vista o postura haciendo que otros la apoyen o avalen, es importante que, al momento de  buscar la justicia, tengas la paciencia para escuchar, la tolerancia para entender y la inteligencia para construir sólidos puntos que reflejen el porqué de tu postura ante una situación.

Facilidad para argumentar

Esta habilidad va directamente relacionada con el pensamiento crítico y lógico. Las personas con gran capacidad de observación, logran enlazar eventos aparentemente ajenos y son capaces de utilizar todos los conocimientos que aprenden a favor de la generación de conclusiones, generan argumentos de gran valor, capaces de convencer a otros o de probar sus hipótesis.

Inteligencia emocional

Reconocer y dominar nuestras emociones, y también las de los demás es una habilidad útil para los procesos de negociación y resolución de conflictos.

Por otro lado, debes tratar de formarte un criterio muy firme que te ayude no sólo a entender lo que sientes, sino a controlarlo para que no influya en tus decisiones y en tu manera de actuar dentro de un proceso jurídico.


DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here