Si necesitas ideas sobre cómo estudiar para tus exámenes con éxito, sigue leyendo este artículo, ¡te vamos a ayudar!

1. Planifica tu tiempo

Tú sabes mejor que nadie de cuánto tiempo dispones para preparar un examen, las posibles entregas que debas realizar, la complejidad que supone para ti la asignatura y el temario que está incluido en el mismo.

X

Todos estos elementos, en ocasiones estresantes, deben estar ordenados y planificados en el tiempo.

No lo hagas todo a la vez porque probablemente te agobiarás, no lo harás cuidando los detalles y tu energía bajará para cuando llegue el momento del estudio personal.

2. Concéntrate en el modelo de examen

Si conoces al profesor sabrás qué tipo de exámenes suele preparar: el formato, los apartados, si es tipo test o suele ser una prueba centrada en el desarrollo y el razonamiento…

De manera que intenta conocer cómo será la prueba, ya que te ayudará a centrar tu mente en un determinado objetivo a conseguir.

3. Crea resúmenes, esquemas, mapas conceptuales…

Es muy importante que escribas tus propios apuntes, así pondrás énfasis en aquellas cosas que más te cuesta retener a ti personalmente. Con ellos, podrás establecer asociaciones que te ayuden a recordar los contenidos.

Existen numerosas aplicaciones gratuitas y de pago que te ayudarán a crear unos buenos apuntes o esquemas. Son muy útiles ya que son muy visuales, con tipografías claras que te permiten utilizar colores y formas para ayudar a tu mente a retener bien la información.

4. Descansa bien y aliméntate correctamente

No quites importancia al descanso. En momentos especiales debes escuchar a tu cuerpo que sabes que está rindiendo por encima de lo habitual.

Necesitas prestar atención a una dieta que ayude a tu memoria con algunos aportes adicionales que te pueden ofrecer ciertos alimentos, como los frutos secos.

5. Planifica cada día y prepara el día siguiente

Es una fantástica idea que al final de cada día te tomes unos minutos para hacer un recuento de lo que has conseguido en la jornada. Con esta información, sabrás muy bien qué debes conseguir el día siguiente y si lo escribes en una nota antes de ir a dormir, tu mente estará preparada para los retos que le esperan, al igual que tu cuerpo (y, de paso, podrá descansar mejor).

Otra opción puede ser meditar o escuchar unos minutos de música relajante y si te apetece puedes tomar una infusión relajante como una manzanilla o una tila. ¡Ya estás listo para disfrutar de un sueño reparador y tener la mente despejada para el día siguiente!

 

 


DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here