Hablar de internet se traduce en hablar de todo un universo de datos e información y posibilidades. Te sorprenderá saber que la red que visitas en tu día a día representa apenas solo una pequeña parte de dicho universo.
Por esta razón, hay más de un tipo de internet: Web (o internet superficial), Deep Web y Dark Web.

Durante la Guerra Fría en los años sesenta, surge el internet como un sistema de redes de computadoras interconectadas al servicio de la actual Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés). Así que, debido a que nace como un sistema militar con fines de defensa bélica, no parece raro que exista otro tipo de información a la cual no se tenga acceso tan fácilmente. ¿Las conoces?

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¿Cuáles son los tipos de internet y en qué consisten?

Web o Internet superficial

Este es el más más conocido y usado de los tres. Se trata de la superficie en la que a diario navegas para acceder a tus páginas favoritas.

Por ejemplo, las páginas de compras en línea, redes sociales o plataformas streaming a las que accedes a través de buscadores como Google, Firefox, Bing o Yahoo, forman parte de navegar en el Internet superficial.

Esto apenas representa un 4% de toda la World Wide Web que existe, sumando alrededor de 20 Terabytes de datos.

Deep Web

Los datos que se encuentran en esta “capa” más profunda de internet se encuentran disponibles para su acceso. No obstante, contemplan una serie de “filtros” basados en credenciales como contraseñas.

Es decir, se refiere a las bases de datos privadas como tus datos académicos, bancarios, o de seguridad social, incluso aquello que resguardas dentro de tus redes sociales como fotos.

Se estima que los datos de la Deep Web representa aproximadamente 600,000 millones de páginas web, además de otros archivos, que suman 7,500 Terabytes.

Dark Web

Aunque se puede considerar parte de la Depp Web, en realidad aquí solo se puede acceder usando tecnología especializada, como la creada mediante un sistema de cifrado en capas a la que popularmente se le conoce como “The Onion Router” (TOR, “El Rúter Cebolla en español), proyecto que desarrolla una red de comunicaciones en donde no se revela la identidad de los usuarios en los mensajes intercambiados.

Si bien esta red anónima nació con el fin de conseguir no se pueda rastrear la información que envía un usuario para llegar hasta él (mediante su dirección IP), también se ha utilizado como un medio para cometer actividades ilícitas sin ser descubiertos.

La lista de crímenes como la compra-venta de armas y droga, documentos falsos, o el contenido violento es larga. Por ello, se trata de un entorno en el que también la FBI o la CIA han tenido que intervenir, en muchos casos, de manera infiltrada con las llamadas “honeypots”, webs falsas creadas para sorprender a quienes delinquen.

Como verás, del 100% del internet, sólo podemos acceder a aproximadamente un 5%, el resto corresponde a un contenido no veremos a través de la web que usamos a diario.


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