Elige y/o crea tu espacio de estudio

  • Lo principal es que te sientas cómo y con las menores posibilidades de distracción. Puede ser la biblioteca de tu escuela, una cafetería, o tu cuarto; por supuesto depende del tiempo que tengas destinado a estudiar. Además, asegúrate de que cuentes con todo el material necesario para tu actividad.

Aléjate o evita el ruido ambiente

  • El ruido ambiente, además de ser incómodo y molesto, suele provocar o inducir a la falta de concentración. Por ello, apaga el televisor, cierra las ventanas y avisa a las personas con quien vives que vas a estudiar y necesitas silencio.

Si te ayuda, escucha música

  • Contrario al punto anterior, a muchas personas la música les ayuda a concentrarse y a realizar determinada actividad con mayor gusto. Aunque pareciera contradictorio, lo cierto es que la música puede evitar que te distraigas con otro tipo de ruido ambiental; incluso es capaz de lograr aislarte para que canalices tu atención a un punto específico. Solo procura que sea música que no promueva tu distracción con la letra de las canciones, por ejemplo. La música instrumental podría ser buena opción.

Aléjate de tu móvil

  • La facilidad con la que accedemos a la información a través del celular es tan grande que por ello podemos distraernos con él bajo cualquier pretexto. Aléjalo todo lo que puedas para evitar ver las notificaciones y mensajes cada 5 minutos. Piensa que esos segundos de distracción pueden convertirse en valiosos minutos que podrías aprovechar para terminar antes tu tiempo de estudio.

Establece con precisión tus tareas

  • Para estudiar de forma efectiva, procura tener claro los temas que vas a revisar o las tareas que harás. Incluso, puedes realizar un cronograma de actividades o temas para que los dividas en diferentes días y no se te acumule la labor, además de que le dedicarás a cada tema el tiempo necesario.

No olvides descansar algunos minutos

  • Poner a full tu cerebro por tiempo prolongados, puede fatigarlo más de lo debido, por eso es necesario que destines tiempos de brake en los que puedas despejar tu mente, tomar aire y comer algo. Esto refrescará tus ideas y te ayudará a pensar mejor.

Aplica ejercicios específicos de concentración

  • Sí, tu cerebro se puede ejercitar para no agotarse tan rápido, como sucede con cualquier tipo de músculo. Algunos ejercicios que puedes aplicar para mejorar tu atención son los de respiración, que calmarán tu ansiedad y ayudarán a que tus pensamientos fluyan mejor. Otros son los ejercicios de separación, en los que te imaginas separado de tu entorno, al dar la sensación de aislamiento ayudan a una mejor concentración.

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