7 datos Anna Wintour que inspiraron 'El diablo viste a la moda' y a Miranda Priestly

7 datos Anna Wintour que inspiraron ‘El diablo viste a la moda’ y a Miranda Priestly

Estos 7 datos Anna Wintour demuestran que la realidad supera a la película. Desde el ‘Libro’ real hasta el porqué siempre suele usar gafas oscuras, aquí el chisme de moda.

 ·  abril 13, 2026
7 datos Anna Wintour que inspiraron ‘El diablo viste a la moda’ y a Miranda Priestly

Probablemente si viste la película de El diablo viste a la moda y pensaste: “¿En serio existen jefas así?”. Pues sí, y se llama Anna Wintour. La legendaria editora de Vogue fue la musa (no tan secreta) del personaje Miranda Priestly. Hoy te traemos 7 datos Anna Wintour que conectan la vida real con esa película que ya es parte de la cultura pop. Prepárate para el chisme fino antes de ver la secuela de este ícono del cine de Hollywood.

Estos datos Anna Wintour no solo te harán entender por qué Lauren Weisberger escribió esa novela, sino que también te darán contexto de cómo funciona el poder en la industria de la moda. Desde reglas no escritas hasta cameos inesperados, aquí va lo que nadie te contó.

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1. El famoso “Libro” no es invento de Hollywood

¿Recuerdas esa maqueta gigante que Andy debe llevar a casa de Miranda cada noche? Pues es real. En Vogue, el “Libro” contiene cada anuncio, foto y texto del próximo número. Los asistentes de Anna Wintour tenían que entregarlo en su residencia sin falta, con un protocolo casi militar. Un error ahí era causal de pánico.

2. Tres asistentes al mismo tiempo (y ninguna dura para siempre)

En la película, Miranda tiene a Emily y luego a Andy. En la vida real, Anna Wintour siempre tiene tres asistentes:

  • La asistente principal (la que aguanta el grueso)
  • La que cuida su casa y sus perros
  • La que hace recados y organiza su ropa
    Dato curioso: Lauren Weisberger fue la asistente secundaria, justo como Andy.

3. La escena del café no es exageración

¿Pedir café a una temperatura exacta? Según testimonios, Anna no era tan específica con los grados, pero sí esperaba que todo estuviera perfecto. Lo que sí es 100% real: el miedo constante a ser despedida por un mínimo error. La presión psicológica era el verdadero “diablo”.

4. ¿Por qué nunca le vemos los ojos? El misterio de las gafas oscuras

Este es uno de esos datos Anna Wintour que más intrigan. Ella usa gafas de sol dentro y fuera de la oficina, incluso en reuniones o desfiles. ¿La razón oficial? Dice que así la gente no puede adivinar sus reacciones ni leer sus emociones. En el mundo de la moda, mostrar sorpresa, aburrimiento o desaprobación es una debilidad.

Al ocultar su mirada, Anna mantiene el control total: nadie sabe si un diseño le fascina o la horroriza. Además, es una estrategia de poder muy inteligente: te obliga a concentrarte en sus palabras, no en sus ojos. Miranda Priestly en la película también usa gafas oscuras en varias escenas, otra pista de que el personaje está basado en ella.

5. Prohibido el ajo y la cebolla en la Met Gala

¿Recuerdas que Miranda odiaba las distracciones? Pues Anna lleva eso a la comida. En la famosa gala del Met tiene vetados el ajo, la cebolla, el cebollino y el perejil “porque se atascan en los dientes y arruinan el aliento”. Tampoco sirve pescado por el olor. Su plato favorito para eventos: pastel de pollo. ¿Control obsesivo o genialidad?

6. Lauren Weisberger nunca quiso admitirlo (pero todos lo sabían)

La autora del libro original juró una y otra vez que Miranda Priestly no estaba basada en Anna. Pero los datos Anna Wintour hablan solos: el ambiente helado, las exigencias imposibles y el ritual del “Libro” son calcados. Años después, Weisberger admitió que sí, que había mucha inspiración real… aunque con toques de ficción para no ser demandada.

7. El final real no fue tan bonito como en la película

En la cinta, Andy y Miranda se despiden con respeto mutuo. En la vida real, Lauren Weisberger simplemente renunció, agarró sus cosas y no volvió a mirar atrás. No hubo discursos emotivos ni una chaqueta lanzada en París. Solo el alivio de salir de ahí. Eso sí, después escribió el bestseller que todos conocemos.