¿Existe el Blue Monday? Su polémica fórmula y cómo afecta a los jóvenes
Cada enero resurge el mito del Blue Monday, el supuesto día más triste del calendario. Pero, ¿qué hay detrás de esta etiqueta viral y por qué debería importarte más allá del hashtag? Veamos el origen en la fórmula, conectar los puntos con la salud mental real de tu generación y armarte con estrategias útiles para cuando la tristeza o la apatía llamen a tu puerta, sea lunes o domingo.
El Blue Monday, el Día azul el día más triste, pesimista y deprimente del año. ¿Pero todo esto por qué? ¿Cuál es el origen y por qué existe el Blue Monday, el día más triste del año? Aquí te lo decimos.
Según el psicólogo Cliff Arnall, el tercer lunes de enero es el día más triste del año. Este año 2026, el Blue Monday es el 19 de enero. Pero ¿de dónde viene? ¿Quién lo inventó? Y, ¿cómo
¿Por qué el “Día más triste”?
Según una supuesta fórmula matemática, ese día, en el que se dan las peores condiciones generales de todo el año, acumulamos más tristeza, pesimismo e incertidumbre por varios motivos. Y es que, después de los excesos navideños, muchas familias no se han recuperado, ni económica ni emocionalmente. Y los propósitos del nuevo año se antojan muy complicados.
La ecuación, [W + (D-d)] x T^Q / (M x N_a], mezclaba factores como el clima (W), la deuda navideña (d), el tiempo desde Navidad (D), el fracaso en los propósitos de Año Nuevo y bajos niveles de motivación (T), entre otros. El resultado apuntaba siempre al tercer lunes de enero.
Aquí viene el primer plot twist: la comunidad científica la recibió con escepticismo, tachándola de pseudociencia y de ser un brillante ejercicio de marketing. No hay estudios serios que respalden que un día concreto sea universalmente triste. Sin embargo, el concepto era pegadizo, mediático y, seamos sinceros, perfecto para vender viajes, productos de bienestar o mensajes motivacionales. Así nació el mito urbano del Blue Monday.
Por estos y otros motivos, el tercer lunes de enero se conoce como el “Blue Monday” o traducido al español “Lunes Triste“, en contraposición al Yellow Monday, o el Día más Feliz del año.
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El foco que importa: Blue Monday vs. la depresión real en los jóvenes
Este es el meollo de la cuestión. Mientras discutimos si una fórmula es válida, los datos sobre salud mental en jóvenes pintan un panorama que no se limita a un lunes de enero. La depresión en jóvenes universitarios es una realidad creciente, con factores como la presión académica, la incertidumbre laboral, la comparación social en redes y el aislamiento.
El riesgo del Blue Monday es que puede banalizar o enmascarar problemas serios. Puede hacer que alguien sienta que “solo es el día triste del año” y minimice un estado de ánimo bajo persistente que requiere atención. La apatía anímica o la desmotivación constante no son un evento de un día; son señales a las que hay que escuchar.
Señales de que va más allá de un “mal día”:
- Tristeza, irritabilidad o vacío que persiste casi todo el día, casi todos los días.
- Pérdida de interés en actividades que antes disfrutabas (salir, hobbies, estudios).
- Cambios drásticos en el sueño (insomnio o dormir demasiado) y en el apetito.
- Fatiga extrema y falta de energía constantes.
- Dificultad para concentrarte o tomar decisiones.
- Pensamientos de inutilidad, culpa excesiva o desesperanza.
Si te identificas con varias de estas señales de manera prolongada, es crucial buscar ayuda de un profesional de la psicología o psiquiatría. No es debilidad, es cuidado emocional.
Estrategias de gestión emocional para sobrevivir al Blue Moonday
Más allá del mito, todos tenemos días bajos. Aquí hay estrategias de gestión emocional que sí tienen base científica y pueden ayudarte a navegar la tristeza estacional o la ansiedad postvacacional.
- Engaña a tu cerebro con luz y movimiento: La luz solar es un antidepresivo natural. Aprovecha las horas de luz, aunque sea para un paseo corto. El ejercicio, aunque sea suave, libera endorfinas que mejoran el ánimo.
- Conéctate (de verdad): Queda con un amigo para un café, haz una videollamada con alguien de confianza. El aislamiento alimenta la tristeza; la conexión genuina la alivia.
- Replantea tus propósitos: Si la desmotivación en enero viene por metas incumplidas, cambia el enfoque. En lugar de “aprender un idioma”, prueba con “hoy veré 10 minutos de una serie en inglés”. Pequeños logros generan motivación.
- Practica la autocompasión: No te castigues por sentirte mal. Habla contigo como lo harías con un amigo que está pasando por un momento difícil. La gestión emocional empieza por la aceptación.
- Desconecta para reconectar: Date un respiro de las redes sociales, donde la vida de los demás parece perfecta. Es puro escaparate. Céntrate en tu realidad.
- Busca ayuda profesional si es necesario: Terapia psicológica es un espacio seguro para entenderte y aprender herramientas. Es una de las mejores inversiones en tu bienestar emocional.
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¿Pero por qué es “azul” el día más triste?
De acuerdo con la psicología del color, el día es asociado al azul, al ser un color que denota pasividad, tristeza, pesimismo o apatía. La “tristeza azul” es un estado de ánimo que predomina en algunas regiones del hemisferio norte en donde los inviernos son sumamente crudos y durante meses se vive con la ausencia de la luz solar (acaso una penumbra durante algunas horas en el día).