Imagina que un edificio de 20 años, aparentemente firme, esconde fisuras internas en sus columnas. Nadie las ve, pero un sismo mediano podría hacerlas colapsar. Para evitar ese escenario, un universitario mexicano ha desarrollado un algoritmo para detectar daños estructurales ocultos, sin necesidad de romper muros ni hacer inspecciones costosas.
Esta tecnología, llamada “Rigideces Base”, promete cambiar la forma en que evaluamos la seguridad de nuestras construcciones, especialmente en un país tan sísmico como México. Y lo mejor: nació en las aulas del Instituto Politécnico Nacional.
El genio detrás del algoritmo
Ramsés Rodríguez Rocha, egresado y profesor de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA) del IPN, es el cerebro detrás de este avance. Su objetivo era simple pero ambicioso: encontrar una manera de localizar zonas que han perdido rigidez en vigas o columnas sin recurrir a métodos destructivos.

- Formación: Ingeniero civil con especialización en dinámica estructural.
- Motivación: Tras los sismos de 2017, vio la urgencia de herramientas más precisas para evaluar edificios vulnerables.
- Registro: El algoritmo ya está inscrito en el Registro Público del Derecho de Autor, lo que garantiza su originalidad y protección.
¿Cómo funciona esta tecnología?
El método “Rigideces Base” utiliza acelerómetros colocados en varios puntos de la construcción. Estos sensores captan las vibraciones naturales del inmueble (por viento, tráfico o microsismos) y envían los datos a un software como Matlab.
El algoritmo de daños estructurales hace lo siguiente:
- Reconstruye un estado inicial asumiendo que el edificio está sano (modelo base).
- Compara las respuestas dinámicas reales con ese modelo ideal.
- Identifica diferencias que indican pérdida de rigidez en elementos específicos.
- Cuantifica el daño para determinar si se necesita reforzamiento o, en casos extremos, demolición.

🔍 Dato clave: No requiere inspección visual directa, lo que ahorra tiempo y reduce errores humanos.
¿Por qué es crucial en México?
México es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo debido a la interacción de las placas de Cocos, Rivera, Norteamérica, Pacífico y Caribe. En 2024 se registraron más de 33,000 sismos, y en 2025 la cifra superó los 40,000. Aunque la mayoría son imperceptibles, los terremotos históricos han dejado cicatrices profundas.
| Sismo | Año | Magnitud | Impacto |
|---|---|---|---|
| Oaxaca | 1787 | 8.6 | Destrucción en la costa sur. |
| Jalisco | 1932 | 8.2 | Daños severos en el occidente. |
| Michoacán | 1985 | 8.1 | Más de 10,000 muertes en CDMX. |
| Chiapas | 2017 | 8.2 | 98 fallecidos y miles de viviendas afectadas. |
| Puebla-Morelos | 2017 | 7.1 | 369 muertos y pérdidas por 81,698 millones de pesos. |
El Consejo Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) estimó que los sismos de 2017 causaron pérdidas económicas equivalentes a más de 4,500 millones de dólares. Un algoritmo para daños estructurales como el de Rodríguez podría haber reducido ese costo al detectar a tiempo las debilidades de los edificios colapsados.
Aplicaciones y beneficios inmediatos
El investigador recomienda usar su algoritmo en:
- Edificios con más de 15 años de antigüedad.
- Construcciones que hayan sufrido sismos de alta intensidad.
- Inmuebles que cambiaron de uso (por ejemplo, de vivienda a oficinas).
Además, ya ofreció al Gobierno de la Ciudad de México implementar esta tecnología como una aportación social. Los beneficios son claros:
- Prevención de víctimas: Alerta sobre riesgos antes de que ocurra un desastre.
- Ahorro económico: Evita demoliciones innecesarias y prioriza refuerzos.
- Transparencia: Proporciona datos objetivos para tomar decisiones sobre habitabilidad.
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¿Qué sigue para esta innovación?
El algoritmo está en fase de validación, pero su creador planea extenderlo a puentes, presas y otras obras civiles. También busca integrarlo con sistemas de monitoreo en tiempo real, de modo que las ciudades puedan tener un mapa dinámico de la salud estructural de sus edificios.
“No se trata de generar miedo, sino de dar herramientas para actuar con inteligencia”, comenta Rodríguez.
Si esta tecnología se masifica, México podría dar un salto cualitativo en la gestión de riesgos sísmicos, convirtiéndose en referente mundial. Y todo empezó con la visión de un universitario que decidió mirar más allá de lo visible.
Conclusión
El algoritmo de detección de daños estructurales de Ramsés Rodríguez no es solo un avance técnico; es una respuesta concreta a una necesidad nacional. En un país donde los sismos son parte de la vida, contar con herramientas precisas y accesibles puede marcar la diferencia entre la tragedia y la prevención. La juventud mexicana demuestra que la innovación y el compromiso social pueden ir de la mano para construir un futuro más seguro.
Brenda Castillo
Lic en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM, con pasión y experiencia en la educación. Tras mi experiencia como editora web en Selecciones de Reader's Digest, hoy dirijo los contenidos de Guía Universitaria y sus sitios hermanos como Guía de Posgrados y Guía de Prepas desde hace 6 años. Aplico mi formación en docencia y lingüística para crear notas que realmente te ayuden a navegar tu vida estudiantil.